
viernes 11 de enero de 2008...
santa maria de la perdición, 4:45 pm, se escucha a lo lejos el resonar
de un disparo, todo había permanecido en completa calma hasta
entonces...varias patrullas de policías se desplazan por las calles de
santa maria de la perdición, el temor ronda en cada esquina... claro
hasta ahora todo estaba en calma después de algunos meses pasados de
zozobra y una estela de muerte que amenazaba cada día, cada amanecer
era gris.
a los pocos minutos la noticia, de la muerte de un reconocido
personaje del lugar se sabia en todo el pueblo, gracias a la fluidez
de los moto taxistas... aunque cada quien daba su propia versión, no
se sabia nada a ciencia cierta lo ocurrido hacia pocos minutos.
muchas personas corrían desesperadas hacia el lugar de los hechos,
como si en ese lugar, se fuera a repartir algo gratis... el morbo de
los habitantes en medio de la zozobra... es como sentir miedo al hacer
algo prohibido, pero disfrutarlo al hacerlo...
ya son las 5:10 pm han pasado 25 mtos, y la muerte es un hecho, en
cada rincón todos comentan sobre lo ocurrido, y es que en santa maria
de la perdición, nunca había pasado algo asi. Cuando llegan a hacer el
levantamiento de el cadáver, encuentran en cuerpo sin vida de un
hombre de unos 24 años, tendido sobre la vieja silla de cedro, con un
disparo en la sien y aun olor a metralla y sabor a miedo, en lugar
permanecía en un silencio sepulcral, a su vez las personas que hacían
el levantamiento, solo se miraban entre si, sin decir palabra alguna,
estaban extrañados ante tal situación, a su alrededor pequeños
paquetes decorados en diferentes tonos, lo cual hace creer que lo
hizo dependiendo la personalidad de cada elegido, al parecer eran sus
cosas valiosas, como él las llamaba sus colecciones entre otras cosas,
todos con una respectiva nota, las cuales en ningún momento se
mostraba con problemas, ni depresiones nada parecido, además siempre
se le veía un comportamiento agradable, sonriente, sereno... pero
siempre en soledad.
a su entierro, el 12 de enero al medio día como lo hizo saber entre
eso algunas otras particularidades, como su ataúd que fuera en madera,
y de color negro, que no le lloraran cosa que por cierto era pedir
demasiado en una situación como esa, que le llevaran muchas flores
blancas y agua, a su entierro, fueron muchas personas por satisfacer
el morbo, pero sus amigos y familiares pocos amigos, y solo dos
parientes cercanos, los cuales no decían nada el silencio se apoderaba
de su interior, durante el recorrido por las calles de santa maria de
la perdición, unas dos cuadras antes de llegar a la iglesia, bajo un
medio día de sol inclemente se empiezan a escuchar las campanadas y
con ellas empieza a caer una leve llovizna, al entrar a la iglesia
todo estaba nublado un medio día, después de un sol inclemente se
apodera un fuerte viento todo se oscurece de la nada, como dando una
señal desde el mas allá, el temor se apoderaba de las personas que
acompañaban el entierro en la iglesia, las velas se apagaban el
sacerdote, trataba de acabar lo mas pronto su ceremonia, pero el agua
no permitió la salida, sino hasta pasado el medio día. empieza a
salir el féretro, y con el el sol... trece campanadas resuenan en el
silencio, desde la salida de la iglesia el entierro avanza rápidamente
por las calles empedregadas de santa maria de la perdición, y con èl,
a cada momento son pocas las personas que le siguen acompañando, pues
después de lo ocurrido en la iglesia durante la misa, muchas personas
en pánico al dejar de llover decidieron irse, ese morbo de muchas
personas al inicio del recorrido se convirtió en tragedia para muchos.
escasamente, se podían contar las pocas personas que alcanzaron a
llegar al cementerio, todos salpicados de lodo, y llenos de miedo el
cual se percibía en cada paso que se daba, al estar en el cementerio,
al momento de entrar el ataúd, el sol resplandeció con mas fuerza que
nunca, todo se ilumino, lo contrario de lo ocurrido en la iglesia...
una tumba de concreto abrazara por muchos años los restos de este
mortal, que en un acto de cobardía arrebato su tesoro mas valioso...su
vida...
el sollozo en los rostros de las pocas personas y con ellas las
despedidas lágrimas que salen ante la solemnidad del acto sepulcral,
los recuerdos quedaran porque siempre piso en tierra donde quedaban
huellas, y alcanzo a plantar buenos arboles frutales y sombríos los
cuales podrán ser el refugio de su alma que deambulara por las calles
en días de soledad, buscando un espacio de quietud y tranquilidad el
cual le sera concedido a pesar de la desfachatez de la muerte
programada por si mismo... su desden insaciable por la igualdad e
inconformidad por la injusticia social sera agradecida por unos pocos
en tu honor tus trece campanadas y tus rosas blancas. Y puedes irte
con la certeza que algún día tu camino... seguirá siendo recorrido y
seguirán quedando nuevas huellas de mortales que lucharan por un bien
común, tu bien...
La muerte, único amante fiel, siempre va a donde queremos ir...
siempre a nuestro lado nos sigue nos excita, y en el momento menos
pensado nos abraza para siempre...
si mil rosas o mil lágrimas pudieran devolverte la vida...mi vida
seria un llanto, pero una lágrima sobre tu tumba se evaporaría, una
rosa tarde o temprano se marchitaría...
santa maria de la perdición, 4:45 pm, se escucha a lo lejos el resonar
de un disparo, todo había permanecido en completa calma hasta
entonces...varias patrullas de policías se desplazan por las calles de
santa maria de la perdición, el temor ronda en cada esquina... claro
hasta ahora todo estaba en calma después de algunos meses pasados de
zozobra y una estela de muerte que amenazaba cada día, cada amanecer
era gris.
a los pocos minutos la noticia, de la muerte de un reconocido
personaje del lugar se sabia en todo el pueblo, gracias a la fluidez
de los moto taxistas... aunque cada quien daba su propia versión, no
se sabia nada a ciencia cierta lo ocurrido hacia pocos minutos.
muchas personas corrían desesperadas hacia el lugar de los hechos,
como si en ese lugar, se fuera a repartir algo gratis... el morbo de
los habitantes en medio de la zozobra... es como sentir miedo al hacer
algo prohibido, pero disfrutarlo al hacerlo...
ya son las 5:10 pm han pasado 25 mtos, y la muerte es un hecho, en
cada rincón todos comentan sobre lo ocurrido, y es que en santa maria
de la perdición, nunca había pasado algo asi. Cuando llegan a hacer el
levantamiento de el cadáver, encuentran en cuerpo sin vida de un
hombre de unos 24 años, tendido sobre la vieja silla de cedro, con un
disparo en la sien y aun olor a metralla y sabor a miedo, en lugar
permanecía en un silencio sepulcral, a su vez las personas que hacían
el levantamiento, solo se miraban entre si, sin decir palabra alguna,
estaban extrañados ante tal situación, a su alrededor pequeños
paquetes decorados en diferentes tonos, lo cual hace creer que lo
hizo dependiendo la personalidad de cada elegido, al parecer eran sus
cosas valiosas, como él las llamaba sus colecciones entre otras cosas,
todos con una respectiva nota, las cuales en ningún momento se
mostraba con problemas, ni depresiones nada parecido, además siempre
se le veía un comportamiento agradable, sonriente, sereno... pero
siempre en soledad.
a su entierro, el 12 de enero al medio día como lo hizo saber entre
eso algunas otras particularidades, como su ataúd que fuera en madera,
y de color negro, que no le lloraran cosa que por cierto era pedir
demasiado en una situación como esa, que le llevaran muchas flores
blancas y agua, a su entierro, fueron muchas personas por satisfacer
el morbo, pero sus amigos y familiares pocos amigos, y solo dos
parientes cercanos, los cuales no decían nada el silencio se apoderaba
de su interior, durante el recorrido por las calles de santa maria de
la perdición, unas dos cuadras antes de llegar a la iglesia, bajo un
medio día de sol inclemente se empiezan a escuchar las campanadas y
con ellas empieza a caer una leve llovizna, al entrar a la iglesia
todo estaba nublado un medio día, después de un sol inclemente se
apodera un fuerte viento todo se oscurece de la nada, como dando una
señal desde el mas allá, el temor se apoderaba de las personas que
acompañaban el entierro en la iglesia, las velas se apagaban el
sacerdote, trataba de acabar lo mas pronto su ceremonia, pero el agua
no permitió la salida, sino hasta pasado el medio día. empieza a
salir el féretro, y con el el sol... trece campanadas resuenan en el
silencio, desde la salida de la iglesia el entierro avanza rápidamente
por las calles empedregadas de santa maria de la perdición, y con èl,
a cada momento son pocas las personas que le siguen acompañando, pues
después de lo ocurrido en la iglesia durante la misa, muchas personas
en pánico al dejar de llover decidieron irse, ese morbo de muchas
personas al inicio del recorrido se convirtió en tragedia para muchos.
escasamente, se podían contar las pocas personas que alcanzaron a
llegar al cementerio, todos salpicados de lodo, y llenos de miedo el
cual se percibía en cada paso que se daba, al estar en el cementerio,
al momento de entrar el ataúd, el sol resplandeció con mas fuerza que
nunca, todo se ilumino, lo contrario de lo ocurrido en la iglesia...
una tumba de concreto abrazara por muchos años los restos de este
mortal, que en un acto de cobardía arrebato su tesoro mas valioso...su
vida...
el sollozo en los rostros de las pocas personas y con ellas las
despedidas lágrimas que salen ante la solemnidad del acto sepulcral,
los recuerdos quedaran porque siempre piso en tierra donde quedaban
huellas, y alcanzo a plantar buenos arboles frutales y sombríos los
cuales podrán ser el refugio de su alma que deambulara por las calles
en días de soledad, buscando un espacio de quietud y tranquilidad el
cual le sera concedido a pesar de la desfachatez de la muerte
programada por si mismo... su desden insaciable por la igualdad e
inconformidad por la injusticia social sera agradecida por unos pocos
en tu honor tus trece campanadas y tus rosas blancas. Y puedes irte
con la certeza que algún día tu camino... seguirá siendo recorrido y
seguirán quedando nuevas huellas de mortales que lucharan por un bien
común, tu bien...
La muerte, único amante fiel, siempre va a donde queremos ir...
siempre a nuestro lado nos sigue nos excita, y en el momento menos
pensado nos abraza para siempre...
si mil rosas o mil lágrimas pudieran devolverte la vida...mi vida
seria un llanto, pero una lágrima sobre tu tumba se evaporaría, una
rosa tarde o temprano se marchitaría...