Y en esa hora fría, donde por las calles solo transitan las almas penando en busca de perdón, y yo con mi caminar desprevenido, tratando de robarle la madrugada al día, y cuando de alguna choza segrega un olor a café, es ahí donde el deseo me guía y recuerda que estoy desnudo en la proa del amanecer, sin pecados, sin fe y en el olvido de la muerte.
Y solo me recuerda que estoy vivo la sabia que brota de mi cuerpo curtido de soledad, dándome ganas de vivir, como el que da de comer al mendigo.
2 comentarios:
Es un mensaje que nos lleva a lo profundo del alma, un poema de soledad y tristeza que nos avianta a vivir. Nos sucumbe en la soledad pero nos anima a vivir es un poco contradictorio pero muy sincero y bonito. Adios espero mi opinion les guste.
felicitaciones por este blog es fenomenal............... sigue asi tienes futuro..........
te lo dice un amigo?
hasta un hermano.........
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